A menudo hablamos de la huella de carbono de las empresas y lo importante que es el cálculo y la reducción de emisiones a nivel corporativo, pero ¿qué hay de la huella hídrica? La sostenibilidad no sólo se centra en el medioambiente, sino en muchas otras áreas. Aunque parezca que el cuidado del medioambiente únicamente implica acciones centradas en la reducción de las emisiones, también atañe a conservación de la biodiversidad, la gestión de recursos y el agua.
¿Qué es la huella hídrica?
La huella hídrica es un indicador que mide el volumen de agua utilizada, ya sea directa o indirectamente, para producir bienes y servicios. Esta medida puede ser aplicable tanto a empresas, como a países o individuos. La huella hídrica se compone de tres tipos distintos de agua en función de la fuente de la que proviene:
Huella hídrica verde, referida al agua de lluvia utilizada en los procesos de producción.
Huella hídrica azul, concerniente al volumen de agua dulce consumida de las aguas superficiales (ríos, lagos y embalses) y subterráneas (acuíferos).
Huella hídrica gris, definida como el agua necesaria para diluir la contaminación generada durante la producción.
Reducir la huella hídrica es fundamental para garantizar que el uso del agua sea sostenible, equitativo y respetuoso con los derechos humanos y la naturaleza y conseguir el ODS 6: Agua limpia y saneamiento de la Agenda 2030 de la ONU.






